En el siglo XX, un movimiento de sacerdotes y laicos buscó una solución al conflicto ideológico que asolaba Latinoamérica.
Encontraron una solución en la propia Latinoamérica, nacida del conflicto entre europeos y nativos cuando, con la aparición de la Virgen María en Guadalupe, la gracia de Dios forjó un nuevo pueblo a partir de extraños y enemigos.
Este movimiento, llamado «teología de los pueblos», se centra en la realidad conocida como «un pueblo». Toda persona humana pertenece a un pueblo. Y cada pueblo tiene un «mundo»: la forma en que da sentido a la vida, al trabajo, al amor y al futuro incierto.
En este libro, Rocco Buttiglione recorre la historia y la filosofía para arrojar luz sobre esta dimensión clave de la vida. ¿Cómo, a través de nuestros pueblos, encontramos sentido? ¿Cómo contribuye el cristianismo al «mundo» de un pueblo a desarrollarse y crecer? ¿Y cómo pueden los pueblos moldear la historia, no simplemente dejar que la historia les suceda?