Acerca de la Academia Internacional de Líderes Católicos
La Academia Internacional de Líderes Católicos se formó hace quince años con la misión de ofrecer una formación sólida e integral a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia. A lo largo de este tiempo ha desarrollado una amplia red de programas, escuelas y diplomados en distintos países, consolidándose como un espacio de referencia para quienes desean unir la fe con el compromiso social, político y cultural.
A partir de este año, la Academia ha establecido su sede internacional en la ciudad de Nueva York, desde donde impulsa su proyección global y refuerza su papel como centro de encuentro y formación de líderes católicos en el ámbito internacional. Esta nueva sede simboliza también la vocación universal de la Academia, que busca conectar las realidades locales de las comunidades católicas con los grandes desafíos del mundo contemporáneo.
La misión de la Academia es formar líderes católicos comprometidos con el bien común, capaces de vivir y aplicar los principios de la Doctrina Social de la Iglesia en su vida personal y en su acción pública. Su propuesta educativa integra la dimensión espiritual, ética, social y profesional, de modo que cada participante pueda responder a los desafíos actuales con una mirada crítica, cristiana y transformadora. El itinerario formativo combina el estudio de documentos del Magisterio, el diálogo con expertos, la reflexión comunitaria y la aplicación práctica en proyectos concretos.
La visión de la Academia es contribuir a la construcción de una sociedad más justa, fraterna y solidaria, en la que los líderes formados sean capaces de tender puentes, generar consensos y promover iniciativas inspiradas en el Evangelio. Busca ser una institución de alcance internacional que acompañe a la Iglesia en su tarea de evangelizar las culturas y de responder a los grandes retos de nuestro tiempo, entre ellos la pobreza, la desigualdad, las migraciones, la defensa de la vida y el cuidado de la creación.
Con sede en Nueva York, la Academia Internacional de Líderes Católicos asume una dimensión renovada: ser un espacio global de formación y encuentro para líderes que, desde su fe, se comprometen a transformar la realidad. Su labor se proyecta hacia el futuro con el propósito de inspirar nuevas generaciones de hombres y mujeres que entiendan el liderazgo como un servicio al prójimo y como una vocación al bien común.
Consejo Directivo Internacional
PRESIDENTE
Dr. Mario J. Paredes
Presidente Ejecutivo de
SOMOS Community Care
Cardenal
Christophe Pierre
Nuncio Apostólico
en Estados Unidos
Cardenal
Diego Padrón
Expresidente de la Conferencia
Episcopal de Venezuela
Alejandra Dobjanschi
de Segura
Presidenta de la
Fundación Cre-Ser
Rocco Buttiglione
Ex Miembro del
Parlamento Europeo
Rodrigo Guerra López
Secretario de la Comisión
Pontificia para América Latina
Paola Binetti
Ex Senadora
Italiana
Miguel Ángel
Rodríguez
Ex Presidente
de Costa Rica
DIRECTORA EJECUTIVA
Lara Bersano Calot
Especialista en Liderazgo
Público Internacional
Enrique Segura
Presidente del Directorio
del Smithsonian de los
Estados Unidos
Cristián Nazer Astorga
Consejero Superior de la
Universidad Finis Terrae
Luis Enrique
García Rodríguez
Ex Presidente de CAF
Banca de Desarrollo
de América Latina
Consejo Académico Internacional
El Consejo Académico Internacional es un órgano consultivo y de orientación académica que forma parte de la estructura institucional de la Academia Internacional de Líderes Católicos (AILC). Este consejo sesiona mensualmente y está compuesto por destacados académicos de reconocido prestigio internacional. Desde diversas disciplinas científicas, sus miembros evalúan y perfeccionan de forma permanente el itinerario formativo, así como los contenidos, modalidades y niveles de formación que ofrece la Academia.
SECRETARÍA ACADÉMICA
Claudia Zarzosa
Politóloga de la
Universidad Antonio
Ruiz de Montoya
PRESIDENTE
Juan Pablo Faúndez Allier
Doctor en Filosofía por la
Universidad de Salamanca
Hno. Álvaro Rodríguez
Ex Superior General de los
Hermanos de las Escuelas
Cristianas
P. Fernando Montes
Matte SJ
Rector fundador de la
Universidad Alberto Hurtado
Ada Ferreira
Coordinadora de la Confraternidad
de Psicólogos de la Familia
Vicentina Latinoamericana
Daniel Ortega
Pacheco
Ex Ministro de Medio
Ambiente del Ecuador
René Zamora
Fundador y Director del
Centro de Bioética
Juan Pablo II en La Habana
Marisol Pérez Tello
Ex Ministra de
Justicia del Perú
Johannes Hügel
Encargado de la
Oficina Exterior de Ecuador
para la Fundación Konrad
Adenauer
Clélia Peretti
Doctora en Teología,
Especialista en Gestión
Escolar y Educación
a Distancia
Patricio Ventura
Juncá del Tobar
Exdirector del Instituto
de Bioética de la
Universidad Finis Terrae
Emilio Inzaurraga
Director Nacional de
Cáritas Argentina
Alirio Cáceres
Asistente de incidencia para América Latina y el Caribe del Movimiento Laudato Si´
Flavia Palavecino
Ex Directora Nacional de
Políticas y Regulación de
Servicios en la Agencia
Nacional de Discapacidad
En Palabras del Papa Francisco
El Papa Francisco expresó la alegría por el nacimiento de la Academia y por su expansión en distintos países de América Latina. El reconoció que la iniciativa busca formar líderes laicos fieles al Evangelio, plurales en lo partidista y en comunión con los pastores de la Iglesia. Esta afirmación subraya tres características esenciales de la identidad de la Academia: la fidelidad a la fe, la apertura a la diversidad política y la unidad eclesial.
Además, se plantea un horizonte de misión: trabajar en la difusión de la Doctrina Social de la Iglesia para llegar preparados a fechas históricas de gran relevancia para la fe, como el quinto centenario del acontecimiento guadalupano en 2031 y el segundo milenio de la redención en 2033. El mensaje transmite que el aporte de la Academia no es solo académico o formativo, sino un compromiso pastoral de largo plazo para que el laicado católico tenga frutos concretos en el servicio y en el testimonio público.
La intervención también vincula a la Academia con un estilo de liderazgo encarnado en la realidad latinoamericana: atento a las mujeres, los jóvenes y los pobres, considerados protagonistas del cambio de época y sujetos de esperanza. Se la presenta, por tanto, como un espacio que no forma para el poder como dominio, sino para el liderazgo como servicio y para la construcción del bien común.