
¿Cómo preservar aquello que nos hace profundamente humanos en medio de una revolución tecnológica que transforma nuestra manera de vivir, trabajar, vincularnos y comprender el mundo?
Ese fue uno de los grandes interrogantes que atravesó la presentación de Almafobia. Inteligencia espiritual en tiempos de IA, de Adriana Sirito, realizada en la Pontificia Universidad Católica Argentina.
El encuentro propuso una reflexión sobre inteligencia artificial, espiritualidad, vínculos, educación, democracia, bien común y dignidad humana, a partir de una idea central: mientras desarrollamos máquinas cada vez más inteligentes, necesitamos fortalecer capacidades profundamente humanas como la interioridad, la empatía, el discernimiento, la búsqueda de sentido, la libertad y la apertura a la trascendencia.
Almafobia no plantea una mirada contraria a la tecnología. Por el contrario, propone acompañar la revolución de la inteligencia artificial con una verdadera revolución humana y espiritual, capaz de volver a colocar a la persona en el centro.
Participaron de la presentación Juan Archibaldo Lanús, diplomático, escritor y prologuista de la obra; Javier García Moritán, director ejecutivo del Grupo de Fundaciones y Empresas (GDFE); y Federico Wals, especialista en comunicación y relaciones institucionales y ex jefe de Prensa del cardenal Jorge Mario Bergoglio, quien moderó el encuentro.
La audiencia reunió además a referentes de diversos ámbitos, entre ellos Gabriela Azar, rectora organizadora de la Universidad de la Ciudad de Buenos Aires; Mauro Cernadas, secretario de Administración de esa casa de estudios; Lourdes Puente Olivera, directora de la Escuela de Política y Gobierno de la UCA; Mario Miceli, director de la Carrera de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales; Bettina Romero, presidenta de FUNDARA; Roco Aybar, intendente de Tres de Febrero; Alicia Daher, presidenta de la Fundación Nínawa Daher; Carlos Hoevel, director del Centro de Estudios en Economía y Cultura de la UCA; Teresa González Fernández, presidenta y directora ejecutiva de ALPI; y Cristina Manzano, de ACDE, junto con referentes del ámbito judicial, empresarial, académico y de la sociedad civil.
La convocatoria reflejó el interés que despierta esta conversación: más de 70 personas participaron presencialmente y más de 100 siguieron el encuentro a través de YouTube.
Para la Academia Internacional de Líderes Católicos, de cuyo Consejo Académico Internacional forma parte Adriana Sirito, esta reflexión adquiere una relevancia especial: en tiempos de inteligencia artificial, el liderazgo no puede limitarse a gestionar información, recursos o tecnología. También requiere conciencia, libertad interior, discernimiento, compasión, sentido de trascendencia y compromiso con la dignidad de cada persona.
Porque frente a máquinas cada vez más inteligentes permanece abierta una pregunta esencial:
¿cómo podemos los seres humanos ser cada vez más humanos?
Una pregunta que atraviesa Almafobia y que interpela también a quienes buscan ejercer un liderazgo al servicio de la persona y del bien común.